
Buenos días, y qué mejor manera de inaugurar esta chiflazón que me ha dado por hacerme un Blog (gracias, José Magdaleno) que titulando mi primer entrada como el verso de una canción que ha estado rondando mi mente durante toda esta noche.
Son exactamente las 3:04 am, y en un minuto más ya no lo serán, y mientras yo divago y disfruto una bocanada de este velo de alquitrán que se postra frente a mis ojos pienso en las palabras de cierto célebre, famoso e infame chiapaneco que muy acertadamente citaba:
"...Amargo como esos minerales amargos
que en las noches de exacta soledad
—maldita y arruinada soledad
sin uno mismo—
trepan a la garganta
y, costras de silencio,
asfixian, matan, resucitan."
Y mientras los minutos siguen yéndose en esta bella y tragicómica madrugada, siento esas costras más arraigadas que nunca a mi hioides. ¿Quién fuera a pensar que unas caderas, una mirada perdida y un saco de sueños "made in china" fueran capaces de hacer que un hombre piense más de la cuenta en su pesar?
Me tomo las cosas muy a pecho, en realidad estoy bien.
2 comentarios:
Don Carlos, muy bien por usted el haber hecho su blo'
ahora somos bifos bloggers! a huevo! jajaja
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